martes, enero 2

VASOS VACIOS

Muchas veces nos han tratado de vender la imagen del vaso medio lleno o medio vacío, tantas veces que ya hasta en mercado libre se puede comprar un vaso medio lleno para los optimistas de muy alta autoestima y también porque no para la dama y el caballero depresivos y pesimistas un vaso medio vacío. Supongo con mi inefable sabiduría que todos aquellos que teorizan sobre esto solamente tratan de buscar una explicación externa a algún tipo de fenómeno interno de la persona cuestionada, que solamente puede evidenciar aquel que está interrogando. Pero como bien decía el General, la única verdad es la realidad, que para estas alturas, según la rubia de capricornio estaba parafraseando a Aristóteles. Hasta Perón se copiaba,  yo no. Bueno redondeando la historieta, para que no se convierta en el cuento del gallo Claudio o la estupidez sobre qué fue primero si el huevo o la gallina (suponiendo que no salió pollo) todo siempre es cuestión de cuanta cantidad de información disponemos para interpretar una situación. Por ejemplo, nadie nos dice si el vaso se encuentra horadado y a través del agujerito se está vaciando. Si este fuera el caso resulta evidente que el vaso está medio vacío. Se está vaciando. El punto de vista opuesto seria que el vaso se encuentre en su sano juicio oral  y público y que estuviese volcando en su interior el precioso líquido dorado que el gobierno de la década ganada no permitía importar. En este caso el vaso estaría medio lleno.  Salud gurrumines y activen la neurona.

Atte.

Captain Morgan.